Ya en su momento nuestro amigo Bris (PP) hizo la misma, quiso limpiar el Henares a su paso por Guadalajara capital de mierda (que hay mucha) y para ello lo que hicieron fue contratar una empresa maderera cuyo pago era en especie: la empresa ganaría lo que valiese la madera que cortasen- sí, habéis leído bien, se contrata a una empresa para que limpie el río y sólo ganará dinero si corta árboles- así que ale, motosierra en mano, dejaron el Henares limpio como una patena... de árboles, el resto, la mierda, ahí siguió.
Pues ahora toca PSOE, el ayuntamiento quiere que la Confederación Hidrográfica del Tajo limpie las riberas del Henares a su paso por Guadalajara capital y lo que hacen es arrasarlas, cargarse todo el bosque de ribera y dejar aquello como si fuese una praderita de césped (sin césped) con cuatro árboles, no sé si elegidos al azar, a los que les han perdonado la vida.
Esto llevó, (extraído de
El Decano) a que Adena, Dalma y Ecologistas en Acción, denunciasen conjuntamente
lo que consideran una "tala indiscriminada de árboles" en las riberas del río Henares a su paso por la capital. Los trabajos que allí se están acometiendo conrresponden al proyecto de la Confederación Hidrográfica del Tajo de adecuación de las riberas, pero los ecologistas de la provincia consideran que están originando un atentado ecológico. Así, las tres organizaciones han redactado una denuncia formal, que presentarán en breve en la Consejería de Medio Ambiente, "por la afección a un hábitat prioritario de conservación, y las molestias ocasionadas a la avifauna".
Los ecologistas denuncian la tala de centenares de sauces, álamos, sargas, y chopos, la destrucción del sotobosque, y denuncian por ello la "afección directa en época de cría y reproducción de algunas especies de aves, dentro de un hábitat prioritario de conservación de la Unión Europa"."Esta destrucción de los márgenes del Río Henares a su paso por la ciudad está acabando con todo el valor biológico del río", dicen las tres organizaciones, que acusan además al Ayuntamiento de Guadalajara de incumplir los objetivos de su propia "Agenda Local 21": "que sólo ha servido como herramienta de desinformación ciudadana. Finalmente estas tres asociaciones han abandonado la Agenda 21 de Guadalajara, a las críticas también se sumaron IU que consideran que la limpieza es exagerada, atemporal, caprichosa y demagógica, según aseguró el responsable de Medio Ambiente de IU, José Antonio López-Palacios, "bajo la bandera de la limpieza se está acometiendo una roturación encubierta de una gran parte de la masa arbustiva, necesaria para el conjunto de la vida del río". Además, "Toti" López-Palacios incide en que los trabajos de tala se han comenzado en la época de mayor presencia de pájaros en la zona, muchos de especies protegidas. Y asegura que las labores de desbroce se están haciendo de modo caprichoso, "porque no existe planificación alguna que indique qué arboles se cortarán y cuáles no".
El PP también ha manifestado su protesta a través de Orea, que ha solicitado a Alique que "se ponga en contacto inmediatamente con la Confederación Hidrográfica del Tajo y exija que desempeñe los trabajos de limpieza forestal en el Henares con más control y rigor, y que sean selectivos, y no intensivos, en lo que a tala de árboles se refiere" (es una pena que no hiciese esta solicitud cuando él era concejal con capacidad de decisión en el ayuntamiento y Bris alcalde) además, los populares también han denunciado que la madera talada se está quemando junto al río, contraviniendo la Ley, y desaprovechando un recurso que debe reciclarse para la fabricación de tableros, como biomasa, o para su conversión en abono orgánico.
Asimismo, Orea asegura que los trabajos no están efectuándose de modo completo, ya que la tala se está produciendo en las riberas, pero asegura que no se está trabajando en la limpieza del cauce del río, donde se acumulan todo tipo de basuras, desde carros de compra, vallas de obra, plásticos, botes y botellas.
Todos estos comentarios de asociaciones ecologistas y partidos políticos son de mediados de marzo, por supuesto, los que mandan, se los han pasado por el forro de dónde todos sabemos, ahí abajo tenéis unas fotos que hice hace una semana, podéis juzgar por vosotros mismos:
Esta es la entrada a la ribera del río desde la parte más cercana a la glorieta de los Manantiales, como podéis ver, las máquinas han entrado en toda la ribera, queda mucho mejor un barrizal que unos matorrales, dónde va a parar...
Cualquiera que haya pasado por el puente de Los Manantiales sabe que toda esa zona junto al río que vemos calva, estaba repleta de árboles de unos 5-6 metros de altura.
Aquí ya estamos más cerquita del agua, en primer plano unos arbolitos con todas las raíces fuera y un suelo que más parece que ha sido arrasado por las máquinas para construir que para limpiar el cauce.
En ésta se puede ver cómo el barro llega hasta la orilla, esto antes estaba lleno de árboles y de arbustos y sotobosque, lo que viene siendo el típico bosque de ribera, vaya; además podemos apreciar en la foto de abajo cómo los operarios hacen lo que el PP denunciaba, están quemando en la misma orilla del río la madera que talan.

Así que así están las cosas, esto pasa cuando se encarga de hacer ciertos trabajos gente que no tiene ni puta idea de lo que hace, y no lo digo por los operarios, que al fin y al cabo son unos mandados; lo digo por la Confederación Hidrográfica del Tajo y por el ayuntamiento de Guadalajara que no ha sabido pararlo. El bosque de ribera es muy importante para un río, es hogar de animales y aves, sujeta el cauce, evita la erosión; veremos qué pasará si Beleña sigue subiendo y hay que desembalsar, toda esa tierra será arrastrada lo que además provocará que el agua del río baje más turbia, menos oxigenada, ayudando un poquito más a matar la vida que quede en el Henares. Todo esto es una pena porque el Henares a su paso por Guadalajara no ha sido "urbanizado", no es un Manzanares con su cauce de hormigón, regulado con diferentes saltos de agua y azudes, es un río, dentro de lo que cabe, natural, y así se supone que se decidió que debería seguir, se trabajó en el parque que sería el Henares pero interviniendo en él lo menos posible. El Henares es un río que hasta que no pasa por Guadalajara ciudad no tiene grandes municipios en su camino, por lo tanto, su conservación debería ser sencilla, y la calidad de sus aguas buena (en la revista de El Decano de la semana pasada podréis leer un reportaje sobre el estado de los ríos de la provincia, en él explican cómo muchos pueblos tienen su flamante depuradora construída por la junta, pero que no pueden utilizar porque no tienen dinero para mantenerla); hace tiempo leí que a la altura de los Manantiales se habían observado nutrias, y de vez en cuando aparecían corzos (el otro día uno por el parque del barranco del Alamín) y hasta hace un año anidaban los halcones en las terreras (hasta que los expoliadores los han hecho desaparecer). Con medidas de este tipo no se ayuda mucho a mantener espacios naturales, o por lo menos, lo menos antropizados posible; no sirve de nada apagar la tele cinco minutos o poner una bombilla de mínimo consumo si luego, lo que tenemos más cerca, lo maltratamos.
En fin, una pena.